LOJEÑA

GANADO OVINO

La raza ovina Lojeña debe su designación toponímica al municipio granadino de Loja, en cuyas sierras, a lo largo de los años, se ha desarrollado esta resistente oveja. Es también denominada Rabada o Rabuda de la Sierra de Loja, por mantener la integridad de la cola.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España la incluye en el grupo de Razas Autóctonas en Peligro de Extinción.

La raza agrupa animales de perfil frontal recto, de tamaño medio y proporciones con tendencia al alargamiento, de troncos amplios y profundos, y extremidades algo acortadas y de gran finura, indispensables para sobrevivir en el difícil y pedregoso terreno que pisa. Generalmente, sólo disponen de cuernos los machos, siendo éstos de de gran desarrollo y en espiral abierta. Cuando las hembras presentan cuernos suelen ser atróficos o de escaso desarrollo. Una de la características más destacas de la raza es su riqueza cromática, dado que es posible hallar animales de capa blanca y capa negra uniforme, pasando por todas las posibles combinaciones y localizaciones que van desde la presencia de manchas negras, blancas o parduscas, o incluso rojo en sus diferentes tonalidades. Presenta vellón fino y poco tupido. El peso de los carneros oscila entre los 55 y los 65 Kg., y en las ovejas entre los 40 y 50 Kg.

   FICHA DE LA ORGANIZACIÓN RAZA OVINA LOJEÑA

lojeña ovino distribucion geografica feagas

La raza se localiza en un enclave muy concreto de la provincia de Granada, la comarca de Loja, formada por seis municipios que integran la zona centro del Poniente Granadino; si bien los rebaños se extienden principalmente por tres, el de Loja, propiamente dicho, Zafarraya y Alhama de Granada.

El objetivo principal de la explotación de la raza Lojeña es la producción de carne, representada principalmente por corderos tipo “lechal”, sacrificados con 12-14Kg. de peso vivo, con 2 meses de edad. Este cordero presenta una gran aceptación por los restaurantes de la zona.

El sistema de explotación de la raza es ampliamente extensivo, descansando su alimentación en pastos comunales de las sierras de la comarca, caracterizadas por presentar terrenos escarpados, con gran cantidad de rocas, donde proliferan oquedades, y la arboleda es escasa, que han hecho de la raza Lojeña una oveja excepcionalmente rústica y adaptada al difícil terreno que pisa. Asimismo, es importante destacar que en dichas sierras, el clima ofrece grandes contrastes, con temperaturas que oscilan entre los 14 y los 15 grados, con 8 grados de diferencia ente la noche y el día y de 4 entre las zonas altas y bajas. El pasto es pobre y escaso, pero suficiente para alimentar a un animal de pequeño formato, con capacidad para sacar adelante con éxito un cordero en condiciones desfavorables. La raza se agrupa en rebaños que oscilan entre 200 y 1500 cabezas de ganado.

*Expresamos nuestro agradecimiento por su colaboración al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, a las Comunidades Autonómas del Estado Español, a las Organizaciones de Criadores de Raza Pura, oficialmente reconocidas por el MAGRAMA y por las CCAA, a los Profesionales de la Ganadería, a las Universidades y a los Centros de Investigación, Selección y Reproducción.

GALERÍA DE IMÁGENES

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