MARISMEÑA

GANADO BOVINO

La raza, además de por los nombres de Marismeña, también es conocida como Mostrenca, Palurda o Doñana. Se trata de un antiquísimo núcleo de bovinos autóctonos, perfectamente diferenciados dentro del ganado vacuno español e históricamente adscrito al Parque Nacional de Doñana, encuadrado en las Marismas de Guadalquivir del Suroeste de la Península Ibérica. De ascendencia filogenética desconocida, aunque se la supone ligada a las primeras formas derivadas del Uro salvaje, diversificado en el Bos taurus primigenius y éste en el Bos taurus macroceros. A partir del último se formó el Bos taurus tartesus que es la forma ancestral directa de la raza.

La historia de la Marismeña es la propia de un bovino salvaje para el cual no hay testimonio de su domesticación y que durante siglos fue tenido como res de caza mayor – al igual que el Uro en Europa – hasta nuestros días, en que se encuentra en el Coto de Doñana para la producción de carne.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye a la raza bovina Marismeña en el Grupo de Razas Autóctonas en Peligro de Extinción.

Son ortoides, de eumétricos a elipométricos, de mesolíneos a sublongilíneos, de poca masa y menos hueso. Capa colorada, pudiendo presentar manchas blancas en las zonas inferiores del tronco y ascender sobre el mismo en forma de salpicaduras. Decoloración periocular y orla alrededor del morro. La arquitectura corporal responde a la imagen de un tipo primitivo de líneas abiertas y predominio del tren anterior. Acusadamente rústicos y fuertes.

marismeña bovino distribucion geografica feagas

La raza Marismeña se encuentra asentada, como en tiempos pretéritos, en el Parque Nacional de Doñana (73.000 hectáreas) y sus alrededores, cuyas tierras eran conocidas ya desde la época de los Tartesos como excelentes cazaderos, donde, entre las piezas cinegéticas, entraban los bovinos, hoy representados por la raza Marismeña y sus cruzados.

La contribución de la raza al mercado de la carne proporciona un ternero pastenco de pequeño formato, de edad temprana (alrededor de los cuatro meses). Igualmente ofrece al mercado el tipo de vacuno mayor, también de tamaño reducido. La carne de la raza Marismeña tiene pleno derecho a figurar entre las naturales dado su sistema de explotación.

Su explotación ofrece gran semejanza con el régimen de vida de los ungulados con los que convive. Cualitativamente desempeña un importante papel en el orden ecológico y medioambiental como agente conservador del Parque y desde el punto de vista científico guarda un interés extraordinario por cuanto atesora un “pool” genético propio de una raza que se sospecha no haber sido domesticada. Organizada espontáneamente en núcleos de hembras, no mayor de una veintena, ligadas por vínculos familiares, mantiene asentamiento fijo de superficie variable según potencialidades forrajeras. Los machos por el contrario deambulan libremente en constante visita a los grupos de hembras, donde permanecen unidos algún tiempo en la época de actividad reproductora. La reproducción se lleva a cabo, por motivos obvios, mediante monta natural, bajo la ley del semental más fuerte.

*Expresamos nuestro agradecimiento por su colaboración al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, a las Comunidades Autonómas del Estado Español, a las Organizaciones de Criadores de Raza Pura, oficialmente reconocidas por el MAGRAMA y por las CCAA, a los Profesionales de la Ganadería, a las Universidades y a los Centros de Investigación, Selección y Reproducción.

btn-volver-razas